La memoria histórica de una institución iniciática no es simplemente una cronología de eventos, sino el registro del hálito vital que sostiene sus columnas a través de los siglos. Para quienes tenemos el honor de trabajar en el taller de la Respetable Logia Símbolo N° 113, la reconstrucción de nuestro pasado es un acto de justicia fraternal y un imperativo moral para fortalecer nuestra identidad en el Or:. de Caracas.
El Génesis
Nuestra historia formal comienza con la entrega de la Carta Patente el 5 de abril de 1949 por parte de la Gran Logia de los Estados Unidos de Venezuela. En aquel momento fundacional, el taller fue instalado bajo la sabia conducción de un cuadro de dignidades que trazó el primer diseño en nuestra plancha de trazar:
- Venerable Maestro: Luis Lugo.
- Primer Vigilante: Luis Ysturiz Yanes.
- Segundo Vigilante: Alex Philip.
El Cisma
El año 1957 marcó la fractura más profunda en la historia de la francmasonería venezolana. El conflicto se originó tras la elección en 1955 del Gran Maestro Augusto Ascanio Saudi, quien propuso una reforma constitucional aprobada en 1956 para dividir el poder en tres órganos autónomos. Sin embargo, fuertes presiones internas llevaron a que, en 1957, se emitiera un decreto anulando dicha constitución bajo el argumento de que contravenía los Landmarks originales de la Orden.
Este evento provocó un cisma masónico masivo. En el caso particular de la Logia Símbolo N° 113, el taller se separó en su totalidad de la Gran Logia y se trasladó a trabajar a lo que históricamente se conoció como «el otro Oriente». Su primera sede en esta etapa se ubicó en una pequeña oficina entre las esquinas de Cárcel a Monzón, en Caracas. Es imperativo resaltar que, a pesar de la separación, la Logia Símbolo N° 113 nunca dejó de trabajar, manteniendo encendida la llama de la fraternidad en su nueva sede (actualmente ubicada en Colinas de Bello Monte), donde se presume que fue resguardada la Carta Patente original.
El Despertar
El 14 de enero de 1984, la Logia protagonizó un glorioso levantamiento de columnas bajo la jurisdicción de la Gran Logia de la República de Venezuela. Al haber pasado tantos años desde la separación, los hermanos que reactivaron el taller provenían de otras logias y no poseían la documentación original. Las luces que guiaron este despertar fueron:
- Venerable Maestro: Jaime Serrano Acosta.
- Primer Vigilante: Julio Serrano.
- Segundo Vigilante: Ricardo Escalona.
Para el 5 de octubre de 1984, debido a la fluctuación en la asistencia, se decidió depositar los libros y sellos en la Gran Secretaría, entrando la Logia en un receso reglamentario que culminó con el reinicio triunfal de los trabajos en enero de 1985. En septiembre de ese mismo año, ocurrió un hecho lamentable: nuestra Carta Patente original, que había sido resguardada en el Templo de la Logia Cedros del Líbano, desapareció por motivos desconocidos.
Para el año 2000, el Gran Maestro Víctor Higuera Castellanos emitió un decreto histórico buscando la unificación, permitiendo que las logias de ambos orientes trabajaran juntas. En esta etapa, la logia de nuestro oriente era inicialmente débil y dependía de la asistencia de los hermanos del otro oriente para iniciar trabajos. Sin embargo, la comodidad y estética de la Cámara Principal del Gran Templo atrajo las iniciaciones de nuevos miembros, facilitando que las asperezas se limaran. Casi la totalidad de los hermanos del otro oriente se regularizaron en nuestro taller, con la notable excepción del Hermano Sixto López, quien se cree conservó la Carta Patente original. Este proceso fortaleció definitivamente nuestra logia hasta la actualidad.
Desafíos, Triunfos y Resiliencia
Desde su reactivación en 1984, la Logia ha funcionado de forma ininterrumpida, caracterizándose por el rigor en sus ceremonias, la profundidad de sus planchas de arquitectura y un orden impecable en Cámara. Sin embargo, el camino ha tenido pruebas de fuego:
- El Incendio de 1990: Un siniestro destruyó gran parte del archivo histórico. Lejos de amilanarse, los hermanos reconstruyeron la institución desde sus cimientos, demostrando una resiliencia inquebrantable.
- El Luto de 2018: Vivimos el doloroso y poco frecuente suceso del paso al Or:. Eterno del Venerable Maestro en funciones, el Q:.H:. Yulmer Perales. El Primer Vigilante asumió la conducción con hidalguía, guardando el luto ritual correspondiente.
- La Pandemia (2020-2021): El brote de SARS-CoV-2 obligó al confinamiento. Los trabajos se trasladaron a la modalidad remota y online para mantener encendida la llama, extendiendo la veneratura del Ex:.Ven:.M:. Carlos Rincón. En este periodo, también lamentamos la partida al Or:. Eterno del Q:.H:. Tesorero Ismael Rubio.
El Bicentenario y el Presente Fortalecido
El año 2024 representó una época de grandes retos bajo la agenda del Bicentenario de la Gran Logia de Venezuela, liderada por el Muy Respetable Gran Maestro José Gregorio Sardelli Bravo. Nuestra Logia participó activamente, destacando la condecoración de nuestro Ex:.Ven:.M:. Yovanni Meléndez con la orden «Diego Bautista Urbaneja».
La fuerza actual de nuestro taller es evidente. En la comunidad masónica, nos distinguimos por el gran «egregor» y la alta asistencia. Un hito fue la Tenida conjunta de cinco logias en Grado de Aprendiz, que resultó en un salario excepcional para los obreros.
A nivel capitular, en el Capítulo «Perfecta Lealtad», nuestra logia ostenta nueve cargos, y recientemente nuestro Venerable Maestro Jumar Rengifo obtuvo el Grado 28, consolidando nuestro prestigio.
El Hallazgo de la Identidad

La persistencia es una virtud masónica, y este año el G:.A:.D:.U:. Permitió que la verdad saliera a la luz. Nuestro Q:.H:. Julio Colmenares, dignatario de la Muy Respetable Gran Logia de la República de Venezuela, informó a nuestro taller sobre un hallazgo extraordinario: en el Museo Histórico Militar de Miraflores reposaba una copia certificada de nuestra Patente Original de 1949.
Ante esta noticia, se nombró una comisión de alto nivel presidida por nuestro actual Venerable Maestro Jumar Rengifo, e integrada por los Ex Venerables Maestros José Daniel Meza y Marcos Penott. Tras arduas gestiones y el registro fotográfico del documento en el museo, el proceso culminó en un acto de profunda significación institucional.
El 25 de abril de 2026, durante la primera Gran Tenida de la Gran Logia de la República de Venezuela, el Muy Respetable Gran Maestro José Gregorio Sardelli Bravo hizo entrega formal al Venerable Maestro Jumar Rengifo de una Copia Certificada de nuestra Carta Patente Original.
Conclusión
Hoy, la Respetable Logia Símbolo N° 113 no solo trabaja con el vigor que la caracteriza, siendo exigente en sus ceremonias y profunda en sus planchas de arquitectura, sino que finalmente ha recuperado el eslabón perdido de su historia. Este ensayo es testimonio de nuestra resiliencia. Hemos superado incendios, cismas y pandemias, demostrando siempre que, a un golpe de luz, la piedra siempre habla.